En una inspección, no te quedes en la superficie, te juegas muchas cosas.

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Desde Duran y Duran Abogados, te vamos a dar un par de “pinceladas” para que puedas gestionar con solvencia una inspección, su posterior tratamiento y la elaboración de unas alegaciones coherentes (en el caso que sea necesario).

Fotografía: Solicitud de aplicación de medidas correctoras

Muchas veces, como mínimo una vez al año, sufrimos la visita de un técnico de la Consejería de turno y, en concreto, de los servicios de inspección de la Comunidad. La visita comienza bien temprano y se revisan los principales aspectos sobre el funcionamiento de tu centro, así como otros; como, por ejemplo, la información que se expone en el panel de información (corcho), si el establecimiento dispone de hojas de reclamación, si el organigrama es el actual, así como que el modelo de contrato con los clientes sea el adecuado.

En más de una ocasión la labor de inspección del centro no está exenta de miradas recelosas e, incluso, “caras de pocos amigos”.

A parte de los aspectos más formales de índole administrativa, de obligado cumplimiento, el objetivo de la inspección debería ser el control de la correcta atención al usuario, además de los controles del estado de la infraestructura (pintura de paredes, rasguños en armarios, etc) que debería ser secundario. Lo que viene ocurriendo es que, en muchas ocasiones, nos encontramos con que en el acta de inspección pesa más el aspecto del mantenimiento del Centro,  que la atención al usuario. Eso no deja de ser casi positivo, porque significa que pese a que el aspecto del centro no está al 100%, la atención es digna e, incluso, buena.

Uno de los errores que cometemos los directores y directoras de residencias es, una vez acabada la inspección, firmar el acta sin efectuar y dejar constancia en el Acta de aquellas alegaciones que estimemos necesarias. Y esta omisión se suele producir porque los/las inspectores llevan desde las 9:00 en el centro y ya son las 15:00. Estamos cansados de estar alerta (hasta la coronilla), tenemos hambre y queremos que la inspección finalice lo antes posible para que “dejen de diseccionar”, y poner en cuestión, la gestión que aplicamos a nuestro Centro.

Las prisas, en este aspecto, nos van a llevar siempre al error.

Es fundamental que cuando te den el acta, pidas siempre en las alegaciones que, por favor, te manden el INFORME DE INSPECCIÓN, ya que es un documento que se elabora a partir del acta y que es de una inmensa riqueza en cuanto a matices. Si el acta es “parca en palabras”, el informe de inspección es todo lo contrario, es una “biblia abierta”.

Te puede pasar que el inspector o inspectora de turno te mire –una vez más- de manera recelosa cuando solicites el INFORME DE INSPECCIÓN, pero va a ser de gran ayuda para tu Centro y, aunque te miren mal, podrás “seguir viviendo con eso”, te lo aseguramos.

Una vez tienes en tus manos el INFORME DE INSPECCIÓN, te recomendamos que nos lo envíes a Durán y Durán Abogados y que lo analicemos conjuntamente. Piensa que una simple acta, “da para lo que da”, que no es poco, y es necesario trabajarla conjuntamente para escudriñar los artículos y decretos que te han citado en ella. En no pocas ocasiones, nos hemos encontrado con Centros que nos enviaban un acta de inspección en la cual se citaba un artículo de un decreto que hacía referencia a un aspecto del Centro que podría ser constitutivo de comisión de falta grave o muy grave.

En Duran y Duran Abogados nos han llegado asuntos en los que por no haber actuado a tiempo, se había procedido a multar y sancionar al Centro en cuestión con importes muy relevantes, que en el caso de los centros de menos de 50 plazas, rompen la cuenta de resultados sin piedad. Imagina que, por el hecho consistente en que un usuario esté comiendo con las manos, haya un par de habitaciones con rasponazos en las paredes o que, ese día en el menú, haya habido algún cambio que no esté reflejado en la información nutricional (proteinograma y contaje calórico), te enfrentes a una multa de 17.000€. No te puedes “dormir en los laureles”, necesitas ponerte a trabajar con buenos compañeros de viaje.

No puedes firmar el acta, más o menos solucionar los aspectos de mantenimiento o administrativos y ya está. Tienes que trabajar ese acta con profesionales del mundo jurídico ya que ese acta es un texto complejo, con alusiones a normas jurídicas que, de no gestionarlas y actuar con solvencia, pueden llevarte a situaciones muy comprometidas.

No lo dudes, contacta con nosotros. Somos el único bufete de abogados de España que tiene experiencia directa en la gestión de un centro de más de 170 plazas.

No te olvides, somos compañeros de sector.

Hector Durán Cruz

Consultor Operacional de Empresas Sanitarias y Sociales en Durán & Durán Abogados

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Hector Durán

Consultor Operacional ESS (Empresas Sanitarias y Sociales)
Duran & Duran Abogados
www.duranyduranabogados.com

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